A ocasión de conmemorar el Día Mundial del agua, 22 de marzo, el CEPA,
Eco Mujeres y jóvenes ambientalistas convocan al X Rally Ciclístico Eco
Cultural
RUTA: Oruro-Iroco-Chuzekery-Puente Español.
LUGAR DE PARTIDA: CEPA (Av. España, Bullaín y Madrid, Zona Sur)
FECHA: 22 de marzo a hrs. 7:30 am
Mayor Información: 5263613 - cel: 68292901 (Alicia Cuiza)
Es una
pregunta difícil. Existen varias opiniones en la Iglesia sobre cómo cuidar
la naturaleza y diferentes visiones sobre la identidad de la Madre
Tierra, la Pachamama.
De todos modos, es un momento
oportuno para reflexionar sobre eso. A ocasión del Cuaresma 20l2, hace dos
años, los Obispos de Bolivia publicaron una carta pastoral, que lleva como
título: "El Universo, Don de Dios para la Vida. Carta Pastoral sobre
Medio Ambiente y Desarrollo Humano en Bolivia." La carta nos
invita a poner la cuaresma, la preparación hacia la Fiesta de
la Resurrección en el contexto de la resurrección de toda la
creación, del Universo. Toda la naturaleza vive la Semana Santa y las
Pascuas, no solo las personas.
La preocupación por los
recursos naturales no es nueva en las orientaciones pastorales de la
Iglesia. En el año 2000 la Conferencia Episcopal Boliviana divulgó
una carta sobre "Tierra - Madre fecunda para todos" y
en el año 2003 sobre "Agua - Fuente de Vida y Don para Todos". Los
Obispos del continente, reunidos en Asamblea General en Aparecida (2007), como
nunca antes, se dedicaron al tema ambiental. Y el Papa Francisco relaciona
su nombre con el Santo Ecologista de Asís. La promesa está hecha: este año
saldrá un mensaje extenso para la Iglesia universal y el mundo entero
sobre el medio ambiente y la pobreza.
Los temas centrales
son: debemos respetar y defender la creación; los recursos naturales
son de todos y para todos; la distribución es cuestión de justicia y de
solidaridad. Los obispos de Bolivia denuncian sobre todo las causas del cambio
climático. La Asamblea Latinoamericana de Aparecida menciona explícitamente
los excesos de contaminación por las industrias extractivas.
Es llamativo que la Iglesia
relaciona el respeto para la creación y la defensa de justicia socio
ambiental con las prácticas y la espiritualidad de los pueblos indígenas
originarios. Así lo expresa en no. 111 de la Carta Pastoral: "Pedimos
especialmente a los pueblos indígenas que con su testimonio de respeto de la
relación entre el hombre y la naturaleza, - todavía muy presente en su estilo
de vida, y que parte de una concepción ecológica profunda y espiritual de la
tierra,- nos ayuden a cultivar la empatía con 'nuestra Madre Tierra' y
traducirla en acciones concretas." Es profético que la
Iglesia pide la ayuda de los pueblos indígenas, que quiere aprender de sus
prácticas y espiritualidad. Falta descubrir y fortalecer canales adecuados
para poner en práctica este deseo y propuesta.
En el conjunto de la Carta
Pastoral se percibe cierto temor por el relacionamiento con la Madre Tierra. Se
teme que pueda quitar valor a la persona humana o que puede hacer sombra a
la divinidad de Dios. Se quiere evitar que la Pachamama sea considera
como "divina" y quitarle la relación de dar y recibir.
Personalmente considero que para este temor por la relación ritual con la Madre
Tierra no hay mucho motivo. Para los pueblos originarios la existencia de
un Dios Creador, a veces llamado el Padre Eterno, es una
evidencia. Todo lo demás es su creación, que también
merece consideración. Si a mi propia madre, la puedo cuidar, proteger,
defender, agradecer, dar y recibir,... ¿por qué no podría hacer lo mismo
con la Madre Tierra, también creatura de Dios?
La carta cuaresmal
de nuestros obispos contiene diez páginas de orientaciones concretas
a asumir y responsabilidades a cumplir. ¿En qué medida han sido puestas en
práctica? ¿Dónde ya existe una Comisión de Protección de la
Creación? (no.92) ¿Dónde se celebra anualmente una Semana por la
Creación? (no.100) Estos y otros instrumentos podrían animar, motivar e
incentivar a los laicos y laicas a comprometerse y organizarse, en alianza
con otras entidades, para incidir en la sociedad en defensa de la Madre Tierra
en acciones concretas (residuos sólidos, agua, tierras, aire, árboles y
flores, energía,...). ¿Cómo empoderar las víctimas de delitos y
desastres ambientales en defensa de sus derechos? ¿Cómo evitar la
toma de riesgos irresponsables frente a la naturaleza? Son preguntas que nos
hace la Madre Tierra. A todos, sin exclusión o excepción.
El peor peligro que corre la
Madre Tierra es la manipulación de su protección o abandono por fines políticos
o por intereses personales o de grupo. Lo más valioso y auténtico es la
relación íntima y directa de agricultores, pastores y pescadores con las
tierras y aguas. Este no debe perderse.
Tengo la
impresión que, en el futuro, la gran diversidad de expresiones religiosas de
nuestros pueblos, incluidas nuestra Madre Iglesia y las Iglesias en general,
estarán entre los más fervientes defensores de la Madre Tierra.